SOY SANADA PARA SANAR A OTRAS

paternidad

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que también nosotros podamos consolar a los que están en cualquier aflicción, dándoles el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios”, 2 Corintios 3-4.

Ocurre en casi el 50% de las parejas. Causan que las mujeres estén un total de 100,00 días en el hospital; 30,000 visitas a la sala de emergencias; 40,000 visitas al doctor cada año; el 50% de las mujeres que hay sin hogar es porque están huyendo; 4 millones de mujeres son agredidas cada año.

Tanta mujer que ha sufrido. Hay mucha necesidad entre nuestras mujeres. Que Dios nos ayude a “sanar las almas heridas”. Con frecuencia es difícil abrir este tema. Es tan íntimo, personal y doloroso, y muchas a veces piensan que es preferible ignorarlo.  Sin embargo, el dolor escondido es dañino, te paraliza.

El abuso sexual deja huellas profundas que desvirtúan el valor de las personas, ensucia la belleza de la identidad sexual dada por Dios, y altera la percepción de la intimidad sexual. No hay manera en la que esto pueda ser justificado. En este mundo caído, la frecuencia de abuso de toda índole va en aumento, y el abuso sexual no es la excepción. Por el contrario, con la avalancha de erotismo y pornografía que satura los medios, es cada vez más frecuente. Somos parte de una sociedad desensibilizada con respecto al diseño original de la sexualidad dada por Dios.

QUE ES EL ABUSO SEXUAL:

El abuso sexual se refiere a cualquier acción que presiona u obliga a alguien a hacer algo sexualmente que no quiere hacer. También puede referirse al comportamiento que afecta la habilidad de la persona de controlar su actividad sexual o las circunstancias bajo las cuales ocurre la actividad sexual.

En Dios siempre hay esperanza. A través del sacrificio de Cristo en la cruz, tenemos redención y vida nueva. Dios es poderoso para restaurar lo dañado y renovar tu vida. 2 Corintios 5:17 dice: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas”. Dios es fiel en cumplir su palabra y la oportunidad de restauración en Él.

DEBEMOS crear un ambiente en el cual puedan las mujeres dolidas recibir sanidad.
El Espíritu Santo es el Sanador—no nosotras. Tenemos el privilegio y la responsabilidad de ser el instrumento humano por el cual Dios obra.

Algunas áreas donde podemos ser útiles.

  • Ministrando a las víctimas de abuso sexual
    •Ministrando a las víctimas de agresión
    •Ministrando a las mujeres de hogares afectadas por el alcoholismo/droga

*Agresión familiar (violencia doméstica)

RASGOS DE LAS VICTIMAS

Albergan recuerdos traumáticos, sufren de ataques de ansiedad, no pueden confiar en la gente; buscan relaciones donde son manipuladas; no funcionan sexualmente; sufren depresión crónica; tienen sentimientos de culpabilidad; tienen tendencias masoquistas; temen a los hombres pero los valorizan mucho; si fueron violadas de niñas tienen una juventud tumultuosa; se alejan de la religión y de su familia; sufren problemas de aprendizaje; la agresión física es cíclica por lo general.

Cómo podemos ayudar:

  • La victima puede tener una raíz de temor y no puede confiar en los que están en autoridad. No luche contra eso.
    •Aprenda a interceder con eficacia por las victimas para que tengan sanidad y protección (Isaías 30:18; Efesios 1:18, 19; 3:16).
    •Ojo a las áreas vulnerables, ej. La necesidad de ser amada y tendencia a hacer decisiones no sanas o fuera de tenor, temor al embarazo, debilidad, suicidio, anorexia/bulimia

EL PUNTO DE VISTA DE DIOS

  • No es su voluntad que una mujer sea agredida (Efesios 4:2-3).
  • No es bíblico la mujer sufra golpes.
  • Nada amerita que sea golpeada (Juan 8:1-11).
  • La agresión es pecado (Salmo 11:5; Isaías 60:18).

LO QUE PUEDE HACER UNA PERSONA QUE ES (O HA SIDO) VÍCTIMA DE ABUSO

  • Orar por el agresor
    • Orar por si misma y sus hijos
    • Buscar una compañera de oración
    • Rodearse de personas amorosas
    • Mantenerse espiritualmente sana
    • Mantenerse pura (1 Pedro 3:8-12).
    • Confiar en Dios (Isaías 41:1-13; Joel 2:25-26; Mateo 11:28-30; Romanos 8:15, 16.
    • Practicar el perdón, un paso a la vez
    • Tome acción, busque ayuda.
    • Conocer cuando debe decir “basta”

DEBEMOS DE LEVANTAR MINISTERIOS

Debemos crear un ambientes en el cual puedan las mujeres dolidas recibir sanidad. El Espíritu Santo es el Sanador—no nosotras. Tenemos el privilegio y la responsabilidad de ser el instrumento humano por el cual Dios obra.

ORACION: Mi Dios amado en el nombre del señor Jesús te pido por todas las mujeres que en estos momentos están llorando por tanto maltrato dejado. Te pido Jesús que les  visites donde ellas estén y derrama de tu amor en sus corazones dolidos, dales fuerzas para que puedan salir adelante. Solo tu mi señor Jesús puedes sanar un corazón herido. Se que esta oración traerá respuesta para la honra y la gloria de nuestro señor y salvador Jesucristo amen.

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