Confiando en Dios

Por: Sonia Carbajal

1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en Él que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”Solo Confia

Confianza es esa familiaridad, esa intimidad que nos une con la familia, y con amistades. Así mismo cuando el creyente mantiene una íntima y cercana relación con Dios, esto producirá familiaridad, amistad que le llevaran a desarrollar una total confianza.

Podemos decir que la confianza se desarrolla en un ámbito de conocimiento. Cuándo usted conoce a una persona y sabe que esta es honesta, entonces puede tenerle confianza. La confianza nos habla de seguridad, es tener certeza que la persona en quien hemos puesto nuestra seguridad no nos va a fallar. De la misma forma cuando conocemos a Dios y, conocemos sus atributos, su fidelidad, bondad, amor, entonces podemos tener confianza en Él, podemos tener la seguridad que no nos va a fallar.

Abraham pudo llevar a su único hijo Isaac al monte Moriah para ofrecerlo en sacrificio, porque tenía la confianza de que Dios aun después de muerto se lo devolvería con vida. Él sabía que era la voluntad de Dios que Isaac viviera, porque se lo había prometido y él creía en su fidelidad.

Jocabed, la madre de Moisés pudo colocarlo cuando era un bebito en una canasta en el río Nilo, porque tuvo la confianza que Dios cuidaría de él. Ella creyó con todo su corazón que Dios había oído su oración y por lo tanto el niño estaba salvo.

El apóstol Juan cita dos razones que nos dan seguridad, confianza para esperar la respuesta de nuestras peticiones. Él nos dice:

1- Tenemos que pedir en oración solo aquellas peticiones que están en línea con la voluntad de Dios.

2-Tenemos que saber que Dios oye la oración.

Querida hermana, cree que Dios ha oído tu oración, y si tu petición la puedes basar en alguna promesa que Dios haya dado en su Palabra, entonces estas orando conforme a su voluntad. Por lo tanto, comienza agradecer, Dios te agradezco por las bondades a mi vida, y por tus planes que son perfectos, te pido que siempre me encamines hacia tu voluntad y que todo lo que haga sea conforme a ella. ¡Amén!

Dios Oye Tu Oración

Por. Sonia Carbajal

“Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias.” Salmo 34:17

En muchas ocasiones oramos y oramos y parece que Dios no nos escucha. Es muy desalentador no tener respuesta aparente de aquél quien es nuestro pronto socorro en las aflicciones de la vida.

La frustración de no tener palabra alguna tocante a nuestro caso nos lleva prontamente a pensar que Dios no nos ha escuchado, y lo que es peor, somos inclinado a pensar que Él no se interesa de nuestra situación.

orar

El salmista David había tenido una clara experiencia del pronto socorro de Dios y el testifica diciéndonos: “Claman los justos y Jehová los oye, y los libra de todas sus angustias.” él estaba seguro de esto, porque lo había experimentado en su propia vida.

 

David se encontraba en tierra de los filisteos, tierra de los enemigos de Israel, con quienes él se había enfrentado, e incluso, había matado a unos de sus grades guerreros, Goliat. Por esta causa él corría peligro de muerte. Fue entonces cuando buscó el socorro de su Dios. Así mismo él lo narra en el verso 4 cuando dice: “Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.”

El salmista estaba seguro que Jehová le había oído, y ya no tenía temor. El sigue diciendo en los versículos 5-6 “Los que miraron a él fueron alumbrados, y sus rostros no fueron avergonzados. Este pobre clamó y le oyó Jehová y lo libró de todas sus angustias.”

El Pastor Maltbie D. Babcoock quien fuera un preminente predicador en el siglo XIX dijo estas palabras: “Háblale, porque Él te oye.  Él está más cerca de ti, que tu aliento y tus manos y tus pies.”

No dudes de la presencia de Dios en tu vida y en medio tus problemas, aunque no escuches su voz, aunque no sientas su presencia, Él está a tu lado. Espera en silencio y veras. Como dijo el salmista: tus ojos serán alumbrados y veras las cosas como Dios las ve, resueltas. No temas porque no serás avergonzado al confiar en Él.

Oremos:

Señor hoy oro a ti, pidiéndote que me libres de toda angustia, sé que me escuchas y que tu misericordia me ha alcanzado, declaro que tu amor y protección estará siempre en mi vida y en todo lo que emprenda, te agradezco por todo lo que haces en mi vida.

¡Amén!

Perdonar

Por Sonia Carbajal

El perdón tiene una parte central en la salud de nuestra vida. La Biblia nos enseña que, aun siendo pecadores, Jesús murió por nosotros. Es decir, nos perdonó.

Sin el perdón de Dios una persona no puede experimentar en plenitud el amor, la libertad, la alegría, la paz, etc. Dios continúa mostrándonos su misericordia y espera que en cambio seamos misericordiosos con los demás.

El Perdon

 

El camino para aprender a amar se hace “Perdonando”, quien desea crecer en el amor lo logra viviendo en el perdón.

Perdonar es el camino de la liberación, el que realmente se libera es quien perdona, echando fuera de su alma todo rencor y la venganza que solamente lo envilece y lo consume.

“Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.” Mateo 18:21-22

Perdonar a pesar de tener razón y mil justificaciones para no hacerlo. Perdonar cuando te han ofendido y humillado, así se manifiesta la grandeza del corazón. Solamente el que ama auténticamente puede decir, perdono y olvido. Perdonar es cuando a pesar de haber sido ofendido te atreves a dar una sonrisa de amor.

Deja hoy tus rencores, ese recuerdo que anhela ver al que te ha ofendido de rodillas pidiendo clemencia. Deja hoy ese fuego que enciende tu cólera y llena tu ser de rabia y de rencor. Aparta ese sentimiento que tienes cuando ha sido pisoteado tu orgullo y has sido lastimado en lo más profundo, cuando deseas con todas tus fuerzas ver destruido y humillado a quien te ha ofendido.

 

 

¿Serías capaz de perdonar a ese amigo que te traicionó, o aquella ofensa de quien tu creías no te podía fallar?, ¿Serás capaz de llenar tu alforja de amor y olvido, y salir al encuentro con lo único que le puedes ofrecer, tu perdón?

Ahora puedes ser libre, perdonar y olvidar, eleva tu alma a aquel que te perdonó y encuentra la paz.

Oremos:

Dios, sé que tu grandeza y tu más sublime expresión de amor es perdonar. Dame la sabiduría, la comprensión y la fuerza para no darle espacio ni tregua al odio y ser capaz de perdonar y vivir por los demás. Señor, tú lo sabes mejor que nadie, conoces el corazón del hombre y sabes que hoy deseo amar como nunca imaginé, Señor gracias, porque hoy al fin he perdonado por amor.

“Hoy perdono para siempre y arranco de mi alma todos aquellos rencores que me envilecen y me atan al pasado, hoy estoy dispuesto a olvidar, hoy elijo el camino del amor”

Amen.

 

¿A Dónde Estás Poniendo Tu Fe?

Por Sonia Carbajal

“Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.” Eclesiástes 11:5

La Biblia dice que todos tenemos una medida de fe que nos fue dada. Por tanto, nadie puede decir que no tiene fe. Todo cristiano en el mundo tiene fe, pero, aunque tenemos esa medida de fe dentro de nosotros, necesitamos desarrollarla a la luz de la Palabra de Dios para que crezca y se fortalezca.

En ocasiones cuando estamos esperando la respuesta

 a nuestras oraciones, o que cambie algún problema, o que sean suplidas nuestras necesidades, y no vemos resultados, tenemos la tendencia a pensar que no tenemos fe.

Nos enojamos con Dios, murmuramos, nos deprimimos y dejamos de orar porque pensamos ¿para qué? si al final Dios hace lo que quiere y no se importa de lo que yo estoy pasando.

Esta conducta no es muestra de no tener fe, es muestra de que la fe se ha desarrollado equivocadamente. La fe no se ha establecido en la Palabra, si no que se ha desarrollado oyendo las mentiras del diablo. Cuando usted duda que Dios está obrando en su necesidad, problema o situación esto también es fe, pero fe en la incredulidad y la duda, no fe en Dios.

La fe puede crecer tanto positivamente creyendo las promesas de Dios,

fe

como negativamente creyendo las mentiras del diablo. Usted recibe de acuerdo a donde usted haya puesto su fe. Por esta causa Jesús dijo: De acuerdo a tu fe será hecho. (Mateo 9:29)

Aunque no veamos nada, y el silencio de parte de Dios nos aterre, debemos de confiar. Tenemos que aprender que nuestro Dios es un Dios bueno, que oye nuestras oraciones siempre. Dios puede demorar en contestarnos, pero nunca va a negarnos la respuesta. Una oración demorada, no quiere decir que es una oración denegada.

El no entender lo que está pasando no quiere decir que Dios este indiferente a nuestro pedido. Dios es sabio, Sus caminos son más altos que nuestros caminos, Él sabe lo que es mejor para nosotros, y él conoce el mejor tiempo para que recibamos la respuesta a nuestras peticiones.

Querida hermana, no te desalientes, tus oraciones han sido escuchadas. Así como tú no entiendes muchas cosas por lo limitado de nuestra mente humana, tampoco puedes entender lo que Dios hace, y por qué se ha demorado tu respuesta.

No temas, ten fe, Dios está en control, y la respuesta llegará y te sorprenderás, porque será más abundante de lo que tú habías pedido. (Efesios 3:20)

Oremos

Padre celestial, reconozco que en muchas ocasiones he dirigido equivocadamente mi fe, he desviado mi mirada hacia otros lugares, te pido perdón por no confiar en tu palabra y esperar en tu tiempo, te pido que me ayudes a dirigir mis pasos conforme a tu voluntad y así obtener tu bendición y tu cuidado.

¡Amén!

¡En ti me gozaré, Señor!

Por Sonia Carbajal

“Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido” (Juan 15:11).

el gozo del señorJesús vino para enseñarnos cómo tener gozo. En el pasaje, él nos dice: Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. El propósito de Jesús no fue traernos una vida de miseria, de preocupación, de aburrimiento. El vino para traernos vida real en todo su gozo.

Ahora me pregunto: ¿cuántos de nosotros realmente estamos viviendo en gozo? ¿Cuántos de nosotros estamos experimentando la plena alegría que Dios desea para nosotros? muchas veces esa alegría es elusiva y difícil de alcanzar.

¿Quieres vivir en gozo? Jesús nos dice cómo y quizás no es de la manera que pensaríamos. El gozo viene cuando llevamos fruto, palabras que refleja en los versículos anteriores (Juan 1:10); el fruto de una vida que tiene sentido, una vida de amor, de transformación, una vida que tiene impacto sobre los demás y que tiene significado eterno.

Por ello recuerda, Si quieres tener ese gozo verdadero de una vida fructífera, Busca cada día rendir gloria al Señor. Deja que sus palabras y su verdad te llenen, como rica savia, y brotará el fruto que deseas, siempre partiendo, de que la verdadera alegría de la vida, viene de seguir a Dios y confiar en Su cuidado.

Oremos:

Señor te celebro porque eres mi primer motivo de regocijo. Condúceme siempre a recordar todo lo que por mi has hecho, para fortalecer mi alegría, de forma que pueda recibir de ti, el don de la gratitud. Amén.